Abihail

Abihail

Abihail fue el padre de Ester, la joven judía que llegó a ser reina de Persia, y tío de Mardoqueo, el primo que la crio. Pertenece a uno de los libros más dramáticos del Antiguo Testamento, pero nunca entra en escena: cuando la historia comienza, ya ha muerto, y la Escritura menciona su nombre solo dos veces, ambas para identificar a su hija.

La honestidad exige decir con claridad que la Biblia no cuenta casi nada de Abihail. No sabemos a qué se dedicaba, cuánto vivió, cuándo o cómo murió, ni quién fue su esposa. Lo que sabemos proviene de unas pocas líneas precisas del libro de Ester, y eso basta para situarlo en la historia y para ver cómo Dios obró por medio de la familia que dejó.

Este artículo trata solamente de Abihail, padre de Ester. Otras personas de la Biblia llevan el mismo nombre; se mencionan brevemente en la sección 5.

1. Etimología y significado del nombre

El nombre hebreo Abihail (אֲבִיחַיִל, 'Avichayil) se forma con 'av, 'padre', y chayil, palabra que significa fuerza, poder o valentía, y que también puede indicar riqueza o ejército. La traducción más común es 'mi padre es fuerza' o 'padre de poder'. Como en otros nombres que comienzan con Abi-, el 'padre' puede referirse a Dios, con el sentido 'el Padre es poder', pero esta es una lectura posible, no una certeza.

Conviene notar que el Antiguo Testamento también da este nombre a mujeres (1 Crónicas 2:29; 2 Crónicas 11:18), lo que muestra que no era exclusivo de varones. La Septuaginta griega, por razones que no están claras, llama al padre de Ester Aminadab en lugar de Abihail, y algunas traducciones que siguen la tradición griega lo reflejan en Ester 2:15.

2. Contexto histórico y narrativa bíblica

2.1 Origen familiar y genealogía

El libro de Ester presenta a Mardoqueo como 'hijo de Jair, hijo de Simei, hijo de Cis, del linaje de Benjamín' (Ester 2:5). Ester es llamada 'hija de su tío' (Ester 2:7), y Ester 2:15 precisa que su padre era Abihail, 'tío de Mardoqueo'. La palabra hebrea para tío (dod) indica normalmente al hermano del padre. Si ese es el sentido aquí, como entiende la mayoría de los intérpretes, Abihail era hermano de Jair y, por lo tanto, también benjamita, y Ester y Mardoqueo eran primos hermanos.

La familia formaba parte de la comunidad judía llevada cautiva desde Jerusalén. Ester 2:6 la vincula con la deportación del rey Jeconías por Nabucodonosor (597 a. C.); los intérpretes discuten si el versículo se refiere al propio Mardoqueo o a su antepasado Cis. Los hechos del libro ocurren en Susa, capital persa, bajo el rey Asuero, generalmente identificado con Jerjes I (486 a 465 a. C.). Abihail vivió, por tanto, en el período persa, entre los judíos que permanecieron en Oriente después de que los primeros grupos regresaran a Judá.

2.2 Principales acontecimientos

La Biblia no registra ninguna acción ni palabra de Abihail. Su parte en la historia se cuenta en tres breves notas:

Su muerte. Ester 'era huérfana', y 'cuando su padre y su madre murieron, Mardoqueo la adoptó como hija suya' (Ester 2:7). El texto no dice cuándo ni cómo murió Abihail, solo que ocurrió antes de que Ester fuera llevada al palacio.

Su nombre en un momento decisivo. Cuando le llegó a Ester el tiempo de presentarse ante el rey, el narrador la presenta formalmente como 'Ester, hija de Abihail tío de Mardoqueo' (Ester 2:15). Ella no pidió nada fuera de lo que le indicó Hegai, eunuco del rey, y ganaba el favor de todos los que la veían.

Su nombre en la carta real. Después de la liberación de los judíos de la conjura de Amán, 'la reina Ester hija de Abihail, y Mardoqueo el judío, suscribieron con plena autoridad' la confirmación de la carta sobre la fiesta de Purim (Ester 9:29). La que había sido huérfana firma ahora como reina, y el nombre de su padre va unido al suyo.

¿Por qué el narrador menciona a Abihail precisamente en esos dos puntos? El libro no lo explica. Es razonable pensar, como hipótesis, que la identificación completa subraya la identidad judía y el linaje familiar de Ester en el momento en que entra en presencia del rey y en el momento en que ejerce su mayor autoridad.

3. Carácter y papel en la narrativa bíblica

Como la Escritura no dice nada sobre el carácter de Abihail, cualquier afirmación sobre su personalidad, su fe o sus sentimientos sería invención. Su papel en el relato es real, pero indirecto. Él es el eslabón que une a Ester y a Mardoqueo como familia, y ese lazo familiar explica por qué Mardoqueo la crio, por qué ella lo obedecía (Ester 2:20) y por qué los dos actuaron juntos para salvar a su pueblo.

Su ausencia también da forma a la historia. Ester aparece como una joven vulnerable: huérfana, miembro de una minoría exiliada, llevada al palacio de un rey extranjero. La muerte de su padre forma parte de la debilidad de la cual Dios la levantaría a un lugar de influencia.

4. Significado teológico

4.1 La providencia oculta de Dios

Como es sabido, el libro de Ester nunca menciona el nombre de Dios, y sin embargo toda la historia muestra su mano dirigiendo los acontecimientos. Lo mismo ocurre, en miniatura, con Abihail. Murió sin ver lo que sería de su hija. No podía saber que la niña que dejaba atrás estaría delante del rey de Persia y sería usada para preservar al pueblo judío. Los propósitos de Dios llegaron más lejos que su vida.

4.2 Dios, padre de huérfanos

La ley de Moisés presenta a Dios como el que 'hace justicia al huérfano' (Deuteronomio 10:18), y los salmos lo llaman 'padre de huérfanos' (Salmos 68:5). La historia de Ester muestra ese cuidado obrando por medios comunes: un primo que recibió en su casa a una huérfana y la trató como hija. La Biblia no convierte la adopción de Ester por Mardoqueo en un tipo explícito, pero ofrece un retrato concreto de lo que el Nuevo Testamento enseña sobre Dios recibiéndonos como hijos e hijas por medio de Cristo (Gálatas 4:4-7; Efesios 1:5).

4.3 La preservación del pueblo de la promesa

Por medio de la hija de Abihail, Dios protegió al pueblo del cual vendría el Mesías según la carne. Jesús mismo dijo que 'la salvación viene de los judíos' (Juan 4:22). La liberación celebrada en Purim es un eslabón en la larga cadena de la fidelidad de Dios a la promesa hecha a Abraham.

5. Legado y referencias canónicas

El legado de Abihail está enteramente en su hija. Su nombre sigue unido al de ella en el registro perpetuo de la fiesta de Purim, que Ester y Mardoqueo establecieron para que se guardara 'en todas las generaciones' (Ester 9:28).

Abihail, padre de Ester, es nombrado en solo dos versículos: Ester 2:15 y Ester 9:29. Se alude a él sin nombre en Ester 2:7, donde el texto habla del padre de Ester y de su muerte.

No confundir con otras personas del mismo nombre: Abihail, padre de Zuriel, jefe de las familias levitas de Merari (Números 3:35); Abihail, mujer de Abisur, de la tribu de Judá (1 Crónicas 2:29); Abihail, hijo de Huri, de la tribu de Gad (1 Crónicas 5:14); y Abihail, hija de Eliab hijo de Isaí, vinculada a la casa del rey Roboam (2 Crónicas 11:18).

6. Aplicación para hoy

Abihail nos recuerda que la obra de Dios no termina cuando termina nuestra vida. Muchos padres mueren sin ver cómo se desarrollará la historia de sus hijos. Abihail dejó una huérfana en tierra extranjera, y Dios cuidó de ella por medio de un pariente fiel y al final la usó para salvar a todo un pueblo. El creyente puede encomendar a sus hijos y a quienes ama al mismo Dios, cuyo cuidado va más allá de todo lo que podemos prever.

Su historia también llama a la iglesia a ser lo que Mardoqueo fue para Ester. Todavía hay huérfanos, viudas y personas sin apoyo familiar entre nosotros. Acogerlos es una de las formas concretas en que Dios se muestra como padre de los huérfanos (Santiago 1:27).

Por último, el nombre Abihail, 'mi padre es fuerza', encuentra su sentido más pleno en el evangelio. En Cristo, quienes estaban espiritualmente huérfanos reciben el espíritu de adopción y claman: '¡Abba, Padre!' (Romanos 8:15). Los padres terrenales mueren; nuestro Padre celestial permanece, y su fuerza no falla.