Mateo 25:24-28
24Entonces vino el que había recibido un talento, y dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste;
25y tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; aquí tienes [lo que es] tuyo.
26Respondiendo su señor, le dijo: Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí.
27Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo mío con intereses.
28Quitadle, pues, el talento, y dadlo al que tiene diez talentos.