Lucas 2:29-38
29Señor, ahora despides a tu siervo en paz, conforme a tu palabra;
30porque han visto mis ojos tu salvación,o
31la cual has preparado en presencia de todos los pueblos;
32luz para revelación a los gentiles, y la gloria de tu pueblo Israel.p
33Y José y su madre estaban maravillados de las cosas que se decían de Él.
34Y los bendijo Simeón, y dijo a su madre María: He aquí, Éste es puesto para caída y levantamiento de muchos en Israel; y por señal a la que será contradichoq
35(Y una espada traspasará también tu misma alma), para que sean revelados los pensamientos de muchos corazones.
36Estaba también allí Ana, profetisa, hija de Fanuel, de la tribu de Aser; la cual era grande de edad, y había vivido con su marido siete años desde su virginidad;
37y [era] viuda como de ochenta y cuatro años, que no se apartaba del templo, sirviendo [a Dios] de noche y de día con ayunos y oraciones.r
38Y esta, viniendo en la misma hora, también daba gracias al Señor, y hablaba de Él a todos los que esperaban la redención en Jerusalén.