Job 21:7-17
7¿Por qué viven los impíos, y se envejecen, y aun se vuelven muy poderosos?a
8Su simiente es establecida delante de ellos; y sus renuevos delante de sus ojos.
9Sus casas [están] libres de temor, y no hay azote de Dios sobre ellos.
10Sus toros engendran, y no fallan; paren sus vacas, y no malogran su cría.
11Sus pequeños salen como manada, y sus hijos van danzando.
12Toman el pandero y el arpa, y se regocijan al son de la flauta.
13Pasan sus días en prosperidad, y en un momento descienden a la sepultura.
14Dicen, pues, a Dios: Apártate de nosotros, pues no queremos el conocimiento de tus caminos.
15¿Quién es el Todopoderoso, para que le sirvamos? ¿Y de qué nos aprovechará que oremos a Él?b
16He aquí que su bien no está en manos de ellos: El consejo de los impíos lejos esté de mí.
17¡Oh cuántas veces la lámpara de los impíos es apagada, y viene sobre ellos su quebranto, y Dios en su ira les reparte dolores!