2 Corintios 8:1-9
1Asimismo, hermanos, os hacemos saber la gracia de Dios que ha sido dada a las iglesias de Macedonia;
2que en grande prueba de tribulación, la abundancia de su gozo y su profunda pobreza abundaron en riquezas de su generosidad.a
3Porque de su voluntad [han dado] conforme a [sus] fuerzas, yo testifico, y aun más allá de [sus] fuerzas;
4pidiéndonos con muchos ruegos que aceptásemos la ofrenda y la comunicación del servicio para los santos.
5Y [esto hicieron], no como lo esperábamos, sino que primero se dieron a sí mismos al Señor, y a nosotros por la voluntad de Dios.
6De manera que exhortamos a Tito, que como comenzó, así también acabe esta gracia entre vosotros también.
7Por tanto, como en todo abundáis, [en] fe, y [en] palabra, y [en] ciencia, y [en] toda solicitud, y [en] vuestro amor para con nosotros, [mirad] que también abundéis en esta gracia.b
8No hablo como quien manda, sino por causa de la diligencia de otros, y para probar la sinceridad de vuestro amor.
9Porque ya sabéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros, siendo rico se hizo pobre; para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos.c