Salmos 28

A ti clamo, roca mía

ti elevo mi oración, oh Señor, roca mía; no cierres tus oídos a mi voz. Pues si guardas silencio, mejor sería darme por vencido y morir.a 2Escucha mi oración que pide misericordia, cuando clamo a ti por ayuda, cuando levanto mis manos hacia tu santo templo. 3No me arrastres junto con los perversos —con los que hacen lo malo—, los que hablan con sus vecinos amablemente mientras traman maldades en su corazón.b

4¡Dales el castigo que tanto merecen! Mídelo en proporción a su maldad. ¡Págales conforme a todas sus malas acciones! Hazles probar en carne propia lo que ellos les han hecho a otros. 5No les importa nada lo que el Señor hizo ni lo que sus manos crearon. Por lo tanto, él los derrumbará y ¡jamás serán reconstruidos! 6¡Alaben al Señor! Pues él oyó que clamaba por misericordia.c

7El Señor es mi fortaleza y mi escudo; confío en él con todo mi corazón. Me da su ayuda y mi corazón se llena de alegría; prorrumpo en canciones de acción de gracias.d 8El Señor le da fuerza a su pueblo; es una fortaleza segura para su rey ungido.e 9¡Salva a tu pueblo! Bendice a Israel, tu posesión más preciada. Guíalos como un pastor y llévalos en tus brazos por siempre.f

Comentario
Salmos 28 es un lamento individual que se convierte en una oración de confianza y acción de gracias. David clama a Dios desde el silencio aparente, pidiendo ser escuchado antes de que sea demasiado tarde. Denuncia a los malvados que actúan con engaño y pide justicia divina. Pero el
Leer comentario completo

Diccionario bíblico· Salmos 28(5)

Referencias· Salmos 28

Nueva Traducción Viviente (NTV) © 2009, 2010 por Tyndale House Foundation. Usado con permiso de Tyndale House Publishers, Inc., Carol Stream, Illinois 60188. Todos los derechos reservados.

Referencias cruzadas Midvash + datos OpenBible.info (CC BY 4.0).

¡Copiado!
Aa

Estudio guiado

Estudia este capítulo

Una sesión guiada — observar, interpretar, aplicar — que termina en tu propia nota.