Abdías
El libro de Abdías, el más corto del Antiguo Testamento, es un poderoso recordatorio de la justicia soberana de Dios. Escrito por el profeta Abdías, probablemente después de la destrucción de Jerusalén por los babilonios (586 a.C.), se enfoca en la condena de Edom, un pueblo descendiente de Esaú y, por lo tanto, hermano de Israel.
El núcleo del mensaje es la denuncia de la arrogancia de Edom y, especialmente, su cruel indiferencia e incluso alegría ante la calamidad de Judá. Cuando Jerusalén fue invadida, Edom no solo se negó a ayudar, sino que se regocijó, saqueó y entregó a los fugitivos. Abdías proclama que la medida con que Edom trató a su hermano será la medida con que será tratado: "Como hiciste, así se te hará" (v. 15).
Este libro, aunque trata de una nación antigua, resuena profundamente. Apunta a la centralidad de Cristo al recordarnos que Dios es un juez justo que no ignora el pecado, especialmente la opresión y la falta de amor. La promesa de un remanente en el Monte Sion y la venida de "el reino será del Señor" (v. 21) anticipan el reino eterno y universal de Cristo, donde la verdadera justicia y paz serán establecidas.
Para nosotros hoy, Abdías es una invitación a la humildad y a la compasión. Nos desafía a examinar nuestra actitud ante el sufrimiento ajeno y a confiar en que, por más que la injusticia prevalezca temporalmente, Dios es soberano y tiene la última palabra. Su Palabra es autoridad y nos garantiza que la victoria final pertenece al Señor y a Su pueblo, a través de Jesucristo.