Nacimiento de Jesús (Anuncio a José)
18Este es el relato de cómo nació Jesús el Mesías. Su madre, María, estaba comprometida para casarse con José, pero antes de que la boda se realizara, mientras todavía era virgen, quedó embarazada mediante el poder del Espíritu Santo.
19José, su prometido, era un hombre justo y no quiso avergonzarla en público; por lo tanto, decidió romper el compromiso en privado.
20Mientras consideraba esa posibilidad, un ángel del Señor se le apareció en un sueño. «José, hijo de David —le dijo el ángel—, no tengas miedo de recibir a María por esposa, porque el niño que lleva dentro de ella fue concebido por el Espíritu Santo.
21Y tendrá un hijo y lo llamarás Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados».
22Todo eso sucedió para que se cumpliera el mensaje del Señor a través de su profeta:
23«¡Miren! ¡La virgen concebirá un niño! Dará a luz un hijo, y lo llamarán Emanuel, que significa “Dios está con nosotros”».
24Cuando José despertó, hizo como el ángel del Señor le había ordenado y recibió a María por esposa,
25pero no tuvo relaciones sexuales con ella hasta que nació su hijo; y José le puso por nombre Jesús.
1En esos días, Augusto, el emperador de Roma, decretó que se hiciera un censo en todo el Imperio romano.
2(Este fue el primer censo que se hizo cuando Cirenio era gobernador de Siria).
3Todos regresaron a los pueblos de sus antepasados a fin de inscribirse para el censo.
4Como José era descendiente del rey David, tuvo que ir a Belén de Judea, el antiguo hogar de David. Viajó hacia allí desde la aldea de Nazaret de Galilea.
5Llevó consigo a María, su prometida, quien estaba embarazada.
6Mientras estaban allí, llegó el momento para que naciera el bebé.
7María dio a luz a su primer hijo varón. Lo envolvió en tiras de tela y lo acostó en un pesebre, porque no había alojamiento disponible para ellos.
8Esa noche había unos pastores en los campos cercanos, que estaban cuidando sus rebaños de ovejas.
9De repente, apareció entre ellos un ángel del Señor, y el resplandor de la gloria del Señor los rodeó. Los pastores estaban aterrados,
10pero el ángel los tranquilizó. «No tengan miedo —dijo—. Les traigo buenas noticias que darán gran alegría a toda la gente.
11¡El Salvador —sí, el Mesías, el Señor— ha nacido hoy en Belén, la ciudad de David!
12Y lo reconocerán por la siguiente señal: encontrarán a un niño envuelto en tiras de tela, acostado en un pesebre».
13De pronto, se unió a ese ángel una inmensa multitud —los ejércitos celestiales— que alababan a Dios y decían:
14«Gloria a Dios en el cielo más alto y paz en la tierra para aquellos en quienes Dios se complace».
15Cuando los ángeles regresaron al cielo, los pastores se dijeron unos a otros: «¡Vayamos a Belén! Veamos esto que ha sucedido y que el Señor nos anunció».
16Fueron de prisa a la aldea y encontraron a María y a José. Y allí estaba el niño, acostado en el pesebre.
17Después de verlo, los pastores contaron a todos lo que había sucedido y lo que el ángel les había dicho acerca del niño.
18Todos los que escucharon el relato de los pastores quedaron asombrados,
19pero María guardaba todas estas cosas en el corazón y pensaba en ellas con frecuencia.
20Los pastores regresaron a sus rebaños, glorificando y alabando a Dios por lo que habían visto y oído. Todo sucedió tal como el ángel les había dicho.